LOS PELIGROS DE LA AUTOMATIZACIÓN EN EL SECTOR LEGAL

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Sin duda la automatización es una buena noticia para el sector legal, donde su implantación puede multiplicar la eficiencia de cualquier despacho o departamento jurídico, pero para que funcione correctamente hay que prever muy bien sus posibles riesgos, por ejemplo:

Pérdida de conocimiento: Si gran parte de la elaboración del clausulado de un contrato, de un escrito o del recorrido procesal de un expediente se automatiza, esto puede llevar asociado una pérdida de conocimiento de la base del derecho, incluso una pérdida de calidad si se abusa de la estandarización en perjuicio de la personalización.
Pérdida de control: Con una automatización profunda se puede conseguir que dentro del recorrido procesal de un expediente se generen acciones, documentación, estados económicos, notificaciones a los actores implicados…pero ¿y si hay un error? Da vértigo imaginarse el desastre ¿verdad?

Bien, sabemos y entendemos que estos miedos son los principales causantes de cierta resistencia a la automatización que nos encontramos en el sector legal.
Os vamos a explicar cómo los resolvemos en EMC:

Pérdida de conocimiento o calidad: En EMC tenemos este pequeño trabalenguas que define nuestra filosofía: “Solo se automatiza lo que una vez automatizado nadie puede distinguir que lo está”. Es decir, cualquier área en la que podamos aportar valor a nuestro cliente, NO se automatiza, son las tareas repetitivas, previsibles y rutinarias las que lo hacen. Por eso nuestros sistemas de automatización siempre permiten una configuración totalmente personalizada e interrumpirlas cuando uno quiera, para poder combinar automatización con personalización. Y es que no se trata de hacer la gestión menos humana, se trata de ahorrar tiempo y dinero.

Pérdida de control: El punto clave. ¿Cómo estar seguros de que una automatización no va a provocar un desastre? La respuesta, en una palabra: Excepción. Nuestro sistema tiene una configuración basada en el cumplimiento de unos criterios/normas predefinidos de manera totalmente escrupulosa. Cuando no se cumplen todos, se genera la excepción. Y eso es lo que queremos, que nuestros profesionales intervengan cuando aportan valor o para atender excepciones. Además, cada vez que un expediente cambia de estado genera una alerta, y el sistema puede configurarse para que sea necesaria una intervención manual que active cada proceso.